Bienvenidos a mi blog! Aquí podréis encontrar cuentos, frases, poesias y todo tipo de cosas que invitan a la reflexión. Si sois de esas personas a las que les gusta darle vueltas a las cosas, este es vuestro sitio. Además, si queréis, vosotros también podéis colaborar enviando vuestras reflexiones a mi mail, y encantada estaré de publicarlas en el blog. Y dicho eso, aquí os dejo mi dirección. Espero que disfrutéis con "¿Te apatece reflexionar?". Un abrazo a todos. cronosmerle@hotmail.com

Compañía



Recibí un llamada telefonía de uno de mis mejores amigos. Me gusto mucho escucharle porque hacía tiempo que no sabía nada de él. Lo primero que me pregunto fue:
- ¿Cómo estás?
Y sin saber porque, le contesté:
- Muy solo.
- ¿Quieres que hablemos?
Le respondí que sí.
- ¿Quieres que vaya a tu casa?
- Sí.

En menos de quince minutos estaba llamando a mi puerta. Hablamos hasta la madrugada de todo: de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas… y él me escucho siempre atento. Cuando él observo que ya me sentía mejor me dijo que se iba porque en un rato ya entraba a trabajar. Yo me sorprendí y le dije:
- ¿Porque no me dijiste que tenías que ir a trabajar? Mira la hora que es, no dormiste nada.
El sonrió y me dijo:
- No hay problema, para eso estamos los amigos.
Me sentí feliz y orgullo de tener un amigo así. Lo acompañe a la puerta y cuando estaba entrando a su coche, le grité:
- Y a todo esto, ¿Por qué llamaste anoche tan tarde?
Él regresó y me dijo en voz baja:
- Es que te quería dar una noticia…
- ¿Qué pasó?
- Fui al doctor y me dijo que estoy muy enfermo.
Yo me quedé mudo. Él sonrió, y me dijo:
- Ya hablaremos de eso. Que tengas un buen día…

Se dio la vuelta y se fue. Paso un buen rato hasta que asimilé lo que había pasado, ¿Por que cuando me pregunto cómo estaba me olvide de él y me preocupe solo por mí? ¿Cómo tuvo fuerzas para sonreírme, darme ánimos, estando él en esa situación? Esto es increíble… Desde aquel día siento que mi vida ha cambiado. Soy menos dramático con mis problemas e intento disfrutar más de las cosas buenas que me da la vida. Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero.

Imágenes



Trabajaba un padre en su despacho cuando entró su hija pequeña al borde de un ataque de nervios, medio llorosa y compungida.

- ¿Qué pasa hija? ¿Por qué estás tan deprimida?

- ¡Es que mi mesa se desordena demasiado fácilmente! - Dijo la niña.

- Enséñamelo.


Fueron a la habitación de la niña, y esta enseñándole la mesa le dijo:

- ¿Ves? Yo la ordeno, pero se desordena demasiado fácilmente.

El padre extrañado le dice:

- Enséñame como la mesa está ordenada.


La niña recoge todo, pone la taza con los lápices arriba a la derecha, una libreta arriba a la izquierda, una regla a la derecha, una goma de borrar abajo a la izquierda y así sucesivamente hasta que al fin, contenta, dice sonriendo:


- ¡Ya está!

El padre, extrañado pregunta:

- ¿Y si cambio esto de aquí, un poco a la izquierda?

- ¡Ah no Papi! Así ya no está ordenada.

- Ah ¿Y si tomo esto otro y lo cambio por esto?

- ¡Aun me la desordenas más!

- ¿Y si cambio de sitio la taza de los lápices por la libreta?


La niña, al borde de las lágrimas dice:

- ¡Papa! ¡Me estás desordenando toda la mesa!

- No, hija no, la mesa no está desordenada. Lo que pasa es que tú tienes muchas imágenes para que la mesa esté mal, y sólo una para que esté bien.

La sospecha



Un hombre perdió su hacha; y sospechó del hijo de su vecino. Observó la manera de caminar del muchacho – exactamente como un ladrón. Observó la expresión del joven – idéntica a la de un ladrón. Observó su forma de hablar – igual a la de un ladrón. En fin, todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable de hurto.

Pero más tarde, encontró su hacha en un valle. Y después, cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho le parecían muy diferentes a los de un ladrón.

Autor: Lie Zi.

Reflexión sobre el Amor


Para todos aquellos que dicen "te amo" sin tener idea de lo que significa amar.
¿Qué es amor? Cuando decimos que amamos a alguien... estaremos en lo cierto?
¿Cómo saberlo?

He aquí algo para reflexionar ante la presencia de la persona supuestamente amada:

¿Simplemente te sudan las manos, tu corazón se acelera y no te sale la voz?
Eso no es amor... es nerviosismo.

¿Simplemente no puedes quitarle tus ojos ni tus manos de encima?
Eso no es amor... es lujuria.

¿Simplemente sientes orgullo de que te vean a su lado?
Eso no es amor... es suerte.

¿Quieres a esa persona sólo porque siempre "está allí"?
Eso no es amor... es soledad.

¿Estás a su lado porque sabes que eso es lo que ella y todos quieren?
Eso no es amor... es lealtad.

¿Estás a su lado sólo porque te prodiga cariño o toma tu mano?
Eso no es amor... es confianza.

¿Permaneces con ella porque dice amarte y no quieres herirla?
Eso no es amor... es lástima.

¿Estás con ella sólo porque al verla, sientes que te da un brinco el corazón?
Eso no es amor... es pasión.

¿Perdonas sus errores sólo porque ella te importa?
Eso no es amor... es amistad.

¿Le dices todos los días que ella es la única persona en tu mente?
Eso no es amor... es una mentira.

¿Sientes estar dispuesto a dar todas tus cosas materiales por ella?
Eso no es amor... es caridad.


Entonces...

¿Cuándo estás realmente enamorado?
Cuando... La tristeza de la persona amada... te hace sufrir su pena, aunque ella sea fuerte... te hace llorar.
Sus ojos son capaces de ver tu alma y de tocarla tan profundamente, que... duele.
Una ciega e incomprensible conexión te atrae y te mantiene a su lado sin echar de menos a otras que simplemente te atraen.
Su ausencia te sume en la melancolía.
Darías por ella tu corazón, tu vida y tu muerte.

Si esto es amor....
¿Por qué amamos?
¿Por qué el amor es lo que más buscamos en la vida?
¿Esa pena, esa agonía, esa tortura?
¿Por qué deseamos tan vehementemente estar enamorados?
La respuesta es sencilla...

Cuando el amor es correspondido, no sientes pena, agonía ni tortura... deseas a la persona amada... ella exalta tu pasión; sientes orgullo de tenerla a tu lado; te encanta saberla que esta "allí", no concibes tu vida sin ella.
Cuando no está a tu lado, el solo hecho de pensar en ella... te hace sonreír con ternura.
Cuando te acaricia o toma tu mano, te transmite tal confianza que te sientes capaz de conquistar el mundo.
El saberla que esta a tu lado te hace soñar en el futuro, llena tu vida de ilusiones.
Ese cóctel de sentimientos es el AMOR te hace vivir una sensación tan sublime... que hace de él un sentimiento ADICTIVO y... sólo cuando la pierdes... como en cualquier otro tipo de adicción, el vacío que deja... te tortura... te causa una profunda agonía... una honda pena...

No te enamores del amor 

Enamórate de alguien que: te ame, que te espere, que te comprenda aun en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.

Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense
en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes.

Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.

Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso.

Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.

Enamórate de alguien que te ame

**No te enamores del amor, enamórate de alguien que esté enamorado de ti.
**A veces, por nuestros miedos perdemos personas maravillosas...

Duele amar a alguien y no ser correspondido... pero es más doloroso amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle lo que sientes por él o por ella. Tal vez el destino quiere que conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta; para que al fin, cuando la conozcamos sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo. Hay cosas que te encantaría oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para no oírlas de aquella que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar...
Nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando...
Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado...
A aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado...
A aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado... y a aquel que tiene coraje y la fe para construir la confianza de nuevo. No vayas por las riquezas, porque aun eso se pierde.

Ve por alguien que te haga sonreír porque toma sólo una sonrisa, para hacer que un día oscuro brille.

Sueña lo que quieras soñar...
Ve donde quieras ir...
Sé lo que quieras ser.
Las personas más felices no siempre tienen lo mejor del todo, sólo
sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino. La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan, porque sólo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.

Experimento científico



1. Metes 20 monos en una habitación cerrada.
2. Cuelgas un plátano del techo y pones una escalera para poder alcanzarlo. Asegurándote que no exista ningún otro modo de alcanzar el plátano que no sea subiendo por la escalera.
3. Instalas un sistema que haga caer una lluvia de agua helada en toda la habitación desde el techo cuando uno empiece a subir la escalera.
4. Los monos aprenden rápido que no es posible subir la escalera evitando el sistema de agua helada.
5. Luego, reemplazar uno de los 20 monos por uno nuevo. Inmediatamente, va a intentar subir la escalera para alcanzar el plátano y sin entender porqué, será  golpeado por los otros.
6. Reemplazar ahora uno de los viejos monos por otro nuevo. Entonces golpeado también y el mono introducido justo antes que este será el que más fuerte le pegue.
7. Continuar el proceso hasta cambiar a los 20 monos originales y que queden únicamente monos nuevos.
8. Ahora ninguno intentará subir la escalera, y más aún, si por cualquier razón a alguno se le ocurre pensarlo, este será masacrado por el resto de los monos. Y lo peor es que ninguno de los monos tendrá la menor idea del porque de la cosa.

La carreta vacía


Caminaba con mi padre, cuando se detuvo en una curva y, después de un pequeño silencio, me preguntó:
- ¿Oyes algo más, que el cantar de los pájaros?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después, le respondí:
- Sí, es el ruido de una carreta.
- Éso es, - me dijo. - Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre:
- ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la hemos visto?
Entonces, otra vez más, me mostró su sabiduría:
- Es muy fácil darse cuenta: "Cuánto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace"

"Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y tratando con superioridad a los demás... O a aquellos, que no pueden estar, sin el estímulo de auriculares o de un televisor, que impiden todo tipo de diálogo, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
- "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace" Y a la vez : "cuánto se regocija el corazón, cuando vemos pasar una carreta repleta de carga preciosa... Silenciosa... Plena."

Media manta




Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna. 
A los 70 años Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió por primera vez en su vida pedirle un favor a su hijo. 
Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía su hijo con su familia. 
- ¡Hola papá! ¡Qué milagro que vienes por aquí! 
- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo, además estoy cansado y viejo. 
- Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que esta es tu casa. 
- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. Entonces ¿no te molestaría que me quedara a vivir con vosotros? ¡me siento tan solo! 
- ¿Quedarte a vivir aquí?, sí... claro... pero no sé si estarías a gusto. Tú sabes, la casa es pequeña, mi mujer es muy especial...y luego los niños.. 
- Mira hijo, si te causo muchas molestias olvídalo, no te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano. 
- No papá no es eso, sólo que... no se me ocurre dónde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían... o no ser que no te moleste dormir en el patio... 
- ¿Dormir en el patio? Está bien. 
El hijo de Don Roque llamó a su hijo Luis de 12 años: 
- Dime papá. 
- Mira hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una manta para que se tape por la noche. 
- Sí, con gusto papá... ¿y dónde va a dormir? 
- En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa. 
Luis subió a por la manta, tomó unas tijeras y la cortó en dos partes. 
En ese momento llegó su padre: 
- ¿Qué haces Luis? ¿Por qué cortas la manta de tu abuelo? 
- Sabes papá, estaba pensando... 
- ¿Pensando qué? 
- En guardar la mitad de la manta para cuando tú seas viejo y vayas a vivir a mi casa. 

La chimenea


Un joven que había estudiado lógica, acudió a un rabino y solicitó ser instruído en Talmud.
"¿Lógica?" - preguntó el rabino - "dudo que eso sea suficiente para estudiar Talmud, pero te tomaré una prueba. Supongamos que dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?"
"Eso es fácil, el de la cara sucia" - respondió el estudiante
"Incorrecto" - dijo el rabino - "el de la cara limpia. Veamos: el de la cara sucia mira al de la limpia y piensa que su cara también está limpia. El de la cara limpia mira al de la sucia y piensa que su cara está sucia, así que él se lava la cara."
"No pensé en eso" - admitió el joven - "deme otra oportunidad".
"Volvamos a empezar. Dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?" - Planteó el rabino.
"Recién hemos respondido, aquel con la cara limpia" - contestó el estudiante.
"No. Ambos se lavan la cara - dijo el rabino - Aquel con la cara sucia mira al de la limpia y piensa que su cara está limpia también. Pero el de la cara limpia mira al de la sucia, y piensa que su cara también lo está, entonces se lava. Cuando el de la cara sucia ve que el de la limpia lava su cara, él también se lava. Por lo tanto ambos lavan su cara".
"No me di cuenta de esa alternativa" - expresó el joven - "deme otra oportunidad".
"Está bien. Dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?" - Preguntó el rabino.
"Ambos lavan su cara" - respondió con énfasis el estudiante.
"No. Ninguno de los dos". - Dijo el rabino - "Aquel con la cara sucia mira al de la limpia y piensa que la suya también lo está. El de la cara limpia mira al de la sucia, y piensa que su cara también está sucia. Pero cuando él ve que el hombre de la cara sucia no se lava, él tampoco se lava. Por lo tanto ninguno se lava."
"Una última oportunidad y le demostraré que puedo estudiar Talmud" - pidió el joven.
"Dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?" - Volvió a plantear el rabino.
"Ninguno" - exclamó triunfalmente el estudiante.
"¿Ves ahora por que la lógica no es suficiente para estudiar Talmud? ¿Cómo es posible que dos hombres que bajan por la misma chimenea, uno salga con la cara sucia y otra con la cara limpia? ¿No ves que la pregunta es tonta? Y si intentas contestar preguntas tontas, tu respuesta será tonta. Así que aprende algo más de lógica antes de que intentes estudiar el Talmud." - Sugirió el rabino.

Globos


Un niño de raza negra contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria del pueblo. El pueblo era pequeño y el vendedor había llegado pocos días atrás, por lo tanto no era una persona conocida....

En pocos días la gente se dio cuenta de que era un excelente vendedor ya que usaba una técnica muy singular que lograba captar la atención de niños y grandes. En un momento soltó un globo rojo y toda la gente, especialmente los potenciales, pequeños clientes, miraron como el globo remontaba vuelo hacia el cielo.

Luego soltó un globo azul, después uno verde, después uno amarillo, uno blanco...

Todos ellos remontaron vuelo al igual que el globo rojo...

El niño de raza negra, sin embargo, miraba fijamente sin desviar su atención, un globo negro que aún sostenía el vendedor en su mano.

Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si soltara usted el globo negro. ¿Subiría tan alto como los demás?

El vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, dijo: No es el color lo que hace subir, hijo. Es lo que hay adentro.

Algo ha cambiado?



Gerardo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Sara en un bar a tomar un café.
Deprimido descargó en ella sus angustias...que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación...todo parecía estar mal en su vida.

Sara introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 50 euros y le dijo:
- Gerardo, quieres este billete ?
Gerardo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:
- Claro Sara...son 50 euros, quién no los querría ?
Entonces Sara tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. Mostrando la estrujada pelotita verde a Gerardo volvió a preguntarle:
- Y ahora igual lo quieres ?
- Sara, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 euros, claro que me los quedaría si me los dieras.
Entonces Sara desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con su pie, levantándolo luego sucio y marcado.
- Lo sigues queriendo ?
- Mira Sara, sigo sin entender qué pretendes, pero ese es un billete de 50 euros y mientras no lo rompas conserva su valor...

- Entonces Gerardo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido...lo que debes preguntarte es CUÁNTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.
Gerardo se quedó mirando a Sara sin decir palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Sara puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:
- Toma, guárdalo para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal...pero me debes un billete NUEVO de 50 euros para poder usar con el próximo amigo que lo necesite !!